
La luz está presente en la mayoría de los paisajes nocturnos, aunque existen lugares mágicos que se resisten a ser invadidos por instalaciones eléctricas que les hagan perder su encanto.
Bolo es una evolución natural de la antorcha; un punto de luz transportable que nos permite crear espacios iluminados tanto en exteriores como en interiores. Es en cierto modo una manera de jugar con la luz experimentando con la versatilidad que ofrece el objeto, de manera que se pueda colocar en infinidad de lugares: Clavado en la arena o en el jardín, colgado de la pared, como centro de mesa o en el suelo en un jarrón…
Bolo es una evolución natural de la antorcha; un punto de luz transportable que nos permite crear espacios iluminados tanto en exteriores como en interiores. Es en cierto modo una manera de jugar con la luz experimentando con la versatilidad que ofrece el objeto, de manera que se pueda colocar en infinidad de lugares: Clavado en la arena o en el jardín, colgado de la pared, como centro de mesa o en el suelo en un jarrón…
la evolución natural de la antorcha